domingo

El compromiso del actor consigo mismo


1 de junio de 2012

EL COMPROMISO DEL ACTOR CONSIGO MISMO
Por Cecilia Solaguren

Creo que hay algo que define a los buenos actores. Es una característica que tienen en común, los buenos actores y algunos que no lo son…

Como muchas actividades relacionadas con la creatividad, el arte de la interpretación, es subjetivo, cada uno tiene su opinión sobre lo que le gusta y lo que no, en relación a la propia experiencia de vida del espectador, consumidor de cine, arte… En el arte, la “identificación” con el objeto artístico, (ya sea una canción o un cuadro, una interpretación…) la identificación pues, es definitoria para elegir lo que nos gusta o lo que no. Creo que en la medida en la que entendemos más algo, en este caso una expresión artística, nos gusta más, lo disfrutamos más. Si sabemos más de un pintor, de su vida, de porqué pintó ese cuadro en ese momento, disfrutamos más de su obra.

Esto es trasladable al proceso que un actor tiene que hacer para decidir si hace un personaje o no. De alguna manera detectamos cuando un actor esta comprometido con el personaje que tiene que encarnar. Detectamos si lo entiende, si sabe lo que esta haciendo y si piensa como ese personaje, lo detectamos y mucho, y cuando está bien conectado con el personaje, nos olvidamos del actor y vemos al “carácter” al “personaje” a “la persona de ficción”. El proceso que pasa hasta que un actor decide hacer un personaje es muy personal, intimo, al principio. Los elementos de trabajo de un actor son él mismo, su cuerpo su voz, y sobre todo su imaginario, su intención, su necesidad de actuar ese personaje. Se puede decir que un actor se divide en: cuerpo y mente, como las personas, que al final los actores también son personas…

Hay actores que tienen un gran compromiso con los personajes que eligen hacer. Se pueden equivocar, pero detrás de esas decisiones hay un  compromiso tanto personal como en ocasiones socio político cultural. Yo creo que ese es el camino para conseguir interpretaciones únicas y genuinas: hablar de Brando, de Seymour Hoffman en Capote, Daniel D. Lewis en Pozos de ambición... Por ejemplo, Meryl Streep, si pensamos en películas como Kramer contra Kramer, Los puentes de Madison, La decisión de Sophie… En todas ellas se tratan temas reales, humanos, políticos, sociales, tangibles, arriesgados, temas que cualquier persona que vaya al cine, pueda identificarlos con su propia existencia. Entiendo que un actor es mejor actor cuando sus decisiones de qué personaje encarnar, pasan por el compromiso y pasa por creer firmemente en lo que ese
personaje tiene que contar. Que todo lo que ese personaje diga, lo pueda decir yo, actriz, desde el mas profundo convencimiento, desde el compromiso total. Creo que este proceso de “elegir” a quién quieres dar tu voz y tu cuerpo y tu imaginario personal, es el primerísimo paso para hacer un buen trabajo.



Después hay muchos condicionantes que pueden hacer que estés bien o mal, director, equipo, tus propias limitaciones, estados anímicos de esa etapa de tu vida… Pero la primera piedra importante que hay que colocar es esa. Desafortunadamente, no todos los actores tenemos la capacidad de elegir. Hay que comer y pagar las facturas. Aunque Meryl Streep, o Dustin Hoffman…los grandes, en algún momento tuvieron que dar el salto ¿Empiezas a elegir cuando te lo proponen? ¿O decides elegir aunque no tengas otra cosa? El mundo laboral de los actores es complejo y exige ser arriesgado y saber que habrá momentos malos, malísimos. Por eso emprender este camino es emprender un camino de fe, y de riesgo, y qué mejor que tratar de ser comprometido, en la medida de lo posible.

Todas las personas pasamos por diferentes momentos en nuestras vidas, un actor también, porque es persona.  En la medida en que el actor busque ese compromiso de manera personal e intima, mejor trabajo hará. Un actor tiene que comprender todo lo que su personaje dice, y no es moco de pavo… Después de un primer momento en el que decide que se mete de cabeza en “ese” personaje que le han ofrecido, después de dar ese 'SÍ lo hago', viene una segunda etapa donde tiene que hacer un trabajo de “cirujano”, diseccionar todo lo que dice y porqué lo dice. Es la manera de entrar, de “encarnar” a esa nueva persona en la que se va a convertir. Tiene que hacer un trabajo de psicología de alguna manera, y cuanto más se conozca a si mismo, mas capacidades tendrá de conocer a ese nuevo personaje. A ese compromiso me refiero, al compromiso más difícil, seas actor o no, el compromiso con uno mismo. Clint Eastwood , por ejemplo, me merece muchísimo respeto, es un actor y director que ha ido haciendo de manera impecable su propia carrera, rompiendo con su imagen y limitaciones, comprometido con las necesidades que ha ido teniendo a lo largo de los años ¿Esto hace de él un buen actor? A gusto del consumidor, pero es un buen principio para tener en cuenta a la hora de entender el proceso de un actor. Después hay que olvidarse de todo eso, y pasarlo por el filtro de tu cuerpo y ser una bestia del riesgo. Es importante para un actor haber hecho un trabajo previo muy concienzudo, intelectual, analítico, entenderlo todo a fin de cuentas, para en el momento de rodar o de salir al escenario, saltar al vacío y convertir toda esa teoría en carne y hueso.

Esta teoría es mía, pero creo que el primer paso es de análisis total, es decir de necesidad de CONTROL. Y en la segunda parte la obligación de un actor es perder el CONTROL, perderlo, porque nunca el cuerpo, si entiende bien lo que ha estado analizando, te va a traicionar. Es dificilísimo estar en ese punto, pero se puede trabajar día a día, es una obligación. El cuerpo es listo, solo necesita, conocimiento del carácter y nuestra confianza para que le dejemos que haga lo que ese carácter le pide.


Cecilia Solaguren es colaboradora en paraleloB – La productora-escuela de Cine. Este texto fue leído por Ricardo Reguera en su clase sobre actores para Miradas Inquietas en mayo de 2012. Si te gusta hablar, pensar y escribir sobre Cine, no dejes de echarle un vistazo a la próxima edición de este curso ¡Te encantará!

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